Pues resulta que estaba nuestro Javi con sus colegas en un acto cuando quisieron hacerse una foto todos ellos de uniforme. Cuando ya estaban colocaditos para la foto, va y se nos cuelga un perchi. Tu sabes, no vas a ser desagradable. ¡Venga honbre pongase usted! Pero ahí no queda la cosa. A punto el fotógrafo de apretar, ¡Ejperenme por favor, dejen un sitio al minijtro! Y nada hay están los dos estropeando la foto. ¿No van todos de azul oscuro? ¿Qué hace usted de verde? ¿Y usted señor ministro? ya le vale. Bueno al final todos contentos y nuestro Javi a escasos centímetros de su majestad.

Oigan ustedes, si tienen una foto con un famoso mándenla para colgarla. Javi ha puesto el listón muy alto.

















